martes, 16 de junio de 2009

"Lo importante no es ganar, sino competir".

Has escuchado eso muchas veces, ¿verdad? ¿Y lo crees?

¿Sí? ¡Qué va a ser! Cuando empiezas a correr, lo que quieres es llegar primero a la meta. Cuando juegas baloncesto, voleibol, futbol o rugby todo tu empeño y concentración está en anotar un canasto, un punto, un gol o un try. Ganar, ganar, ganar, ser un campeón es lo que más deseas al jugar.

Tu mente vuela y ya te imaginas que serás una estrella de Grandes Ligas, un héroe del deporte.

Y es fantástico triunfar, obtener ese trofeo, que todos te feliciten porque eres el mejor.

Pero... ah, el gran pero es que en los deportes competitivos siempre hay un ganador y un perdedor. Cuando perdemos es la hora en que oímos ese triste consuelo para que nos resignemos: "hay que saber ganar y hay que saber perder". ¿Y sabes qué? El que se inventó esa frase tiene toda la razón.

Nadie, ni siquiera un supercampeón en su deporte gana todo el tiempo. Alguna vez se comete un error, o se juega sin haber practicado suficiente o sencillamente te enfrentas a un rival más preparado o más hábil que tú.

En esas ocasiones cuando en vez de ser el número uno, eres el número dos o el tres o el que quedó en último lugar, respira hondo y acepta la situación. Ya en ese momento el juego ha terminado y nada puede cambiar el resultado. Piensa que tienes una experiencia más y que quizás de ese mal juego puedes aprender para jugar mejor la próxima vez.

Felicita al que ganó, se lo merece. Así te gustaría que te felicitara el otro jugador a ti si tú hubieras ganado.

A veces muchos jóvenes jugadores no pueden contener el llanto y la frustración al perder un juego. Esto ocurre especialmente cuando los padres o los entrenadores han estado presionándolos para ganar y ganar.

No dejes que te presionen a ti. Da el máximo como jugador, haz cuanto puedas porque tu equipo gane. Pero si pierdes, recuerda que a fin de cuentas todo es un juego. ¿No se supone que un juego sea para entretenernos, divertirnos, para compartir con otros jóvenes como equipo? Si te diviertes jugando, aunque pierdas, estás ganando.

No todos podemos ser campeones, pero todos sí podemos ser deportistas que disfrutan el deporte. Y si lo que quieres es ganar, oye: piensa que siempre hay un próximo juego por jugar.

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