Fragmento de una conferencia ofrecida por el "Veco" Villegas* con motivo del Primer Congreso de Rugby de Buenos Aires. Noviembre de 1987.
"El único premio que da el rugby es el placer de jugarlo" - Carlos "Veco" Villegas
El rugby argentino es un juego en constante crecimiento. Cada vez son más los clubes, los jugadores y el público que lo rodean. Este crecimiento debe ser sano, por tradición creció y se ha desarrollado a través de los clubes. Entonces, hoy, tal como cuando nació el rugby, tienen éstos la enorme responsabilidad de canalizar por el camino correcto el crecimiento natural de nuestro juego.
Para cumplir con esta responsabilidad, los clubes cuentan con diferentes medios. Pero el más eficaz de todos es su rugby superior, el de mayores. Es sin duda el que sirve de ejemplo para todo ese club, y aquí es bueno recordar aquello de que los jugadores se hacen desde abajo hacia arriba, pero que los clubes, y particularmente un tipo determinado de juego, se hace desde arriba hacia abajo. Esta es la verdadera razón por la que el rugby de mayores merece un capítulo aparte. Porque debe dar el ejemplo hacia abajo.
El rugby de mayores no tiene como objetivo principal, como muchos creen, el clasificarse en tal o cual posición, sino que la clasificación es una consecuencia. Lo importante es dar un ejemplo hacia las divisiones inferiores.
La faz práctica del rugby superior, la vamos a analizar desde tres aristas distintas: la organización; las técnicas y tácticas en general; y la actitud hacia el juego. Las tres sumadas, persiguen lo dicho anteriormente. Producir un rugby superior que sirva de ejemplo interno en cada club.
No decimos que es la única organización posible, sino que en el SIC, en estos últimos veinte años, dio un resultado excelente. Todo es importante, todo interactúa. Incluso hablamos, sin trivializar, de la calidez del bar del SIC. Esta atmósfera, lo decimos muy seriamente, complementa lo que se hace en la cancha. Muchísimos equipos se han construído hablando en el bar, muchísimas técnicas se mejoraron en el diálogo alrededor de una copa.
Esta gente tiene que trabajar por el rugby de una manera tan mancomunada, que sea de por sí un ejemplo para todos los demás participantes del club. Entre todos ellos, subcomisión de rugby, entrenadores, capitanes, médicos, empleados, debe haber una confraternidad, una amistad y una relación, poco burocrática y muy rugbística, que de por sí represente la verdadera autoridad que va a manejar el plantel superior.
El grupo va a detectar cualquier resquebrajamiento en la relación y no habrá organización, método, planes, riquezas, que compensen esa falta de autoridad natural, que se produce cuando las cosas son claras y ordenadas. Este es la primera responsabilidad de las personas que integran este esquema. Que haya armonía.
Dentro de este esquema, la figura número uno que debe contar con el apoyo incondicional de todos los demás, es el Capitán del plantel superior. Es el destinatario final de los esfuerzos de la autoridad, llamémoslo así, de esta gente que maneja al rugby.
Todos están poniendo el hombro para que en un vértice final la autoridad natural -no impuesta- del rugby, sea a través del capitán del plantel superior, porque esa persona fue elegida por los destinatarios finales del juego.
La tarea: se reunen en forma ordenada dos veces por semana, martes y jueves, que se han convertido en días tradicionales de entrenamiento de todos los clubes de rugby del mundo. Empiezan puntualmente a las 20:30. A esa hora, cambiados, corriendo en la cancha, y eso también es fruto de la experiencia. Nos ha demostrado que primero, ayuda al jugador a ordenarse en otros aspectos de su vida, más importantes incluso que el entrenamiento. Llegar a tiempo al compromiso que adquirió con sus compañeros. Nos permite cambiarnos, cenar juntos y llegar a casa a una hora razonable. El plazo suele extenderse los jueves, en que el plantel o parte del plantel alarga la sobremesa.
Las cenas de post-entrenamiento, de ninguna manera son obligatorias. Pero son muy convenientes y, cuando se logra que los jugadores lo hagan de buen grado, son muy positivas. Estar más tiempo juntos, para dar base a la relación que debe haber en un plantel superior, que es de respeto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario